
Juan Pablo Carrizo (8): El arquero sigue siendo el mejor refuerzo de River Plate. Impidió que el delantero Luciano Leguizamón convirtiera. Además brindó seguridad durante todo el partido.
Paulo Ferrari (4,5): El marcador de punta no falló, pero no se proyectó como se esperaba. Puede dar más.
Jonatan Maidana (7,5): Nuevamente el ex Boca se mostró firme, tanto de arriba como de abajo. Imposible de gambetear en el mano a mano.
Alexis Ferrero (5,5): Se lo sigue observando lento, pero dentro de todo no cometió fallos groseros.
Carlos Arano (5): Alternó buenas con malas, ya que tuvo buena marca pero regaló muchas veces la pelota a la hora de salir jugando.
Facundo Affranchino (4): El joven volante todavía no logra afianzarse. No tuvo uno de sus mejores encuentros, ya que se lo notó inseguro y poco desequilibrante.
Matías Almeyda (8): El pelado es quien manda en el mediocampo. Corrió, metió y jugó. El mejor del partido.
Roberto Pereyra (6,5): Tuvo un gran partido debido a que se lo observó movedizo cada vez que pasaba al ataque. Le falta tocar más el balón. Se hizo expulsar inútilmente.
Rodrigo Rojas (3,5): El paraguayo no anduvo para nada bien. Estuvo indeciso a la hora de tocar la bola y dudó cada vez que le quedaba un espacio para rematar. Lo más flojo de River.
Ariel Ortega (6,5): El burrito se convirtió en el conductor. Hizo jugar al equipo. Gambeteó y tocó en los momentos justos.
Rogelio Funes Mori (7): El delantero mostró sus puntos fuertes desde el comienzo del partido mediante varios tiros que complicaron al arquero de Arsenal de Sarandi, Cristian Campestrini.
Entraron:
Leandro Caruso (4): Tiene que saber que en el equipo hay diez más. Él no juega solo.
Erik Lamela (6,5): Fue rápido para recuperar el esférico y fue astuto cada vez que le tocó salir de contragolpe. Partido aceptable.
Josepmir Ballón (-): No tuvo mucha intervención debido a que jugó pocos minutos.





Debía ser el partido de la reivindicación, pero no. Boca fue un equipo tibio que no pudo con un All Boys con sed de triunfo, y así fue. El equipo de Floresta fue más que su rival. Las falencias del conjunto xeneize al transportar la pelota hicieron crecer al albo que se paró de contraataque. Los volantes boquenses no hacían pie, tenían la pelota, pero no llegaban con claridad al área, por eso la primera media hora de partido transcurrió tranquila y sin situaciones de gol. 


Ganó bien Vélez, un equipo que viene manteniendo una base desde hace varios torneos. El último campeón es un equipo que todavía se esta armando y eso se nota en el campo d ejuego. Los jugadores del bicho aguantaron 70 minutos. No fue un desastre, pero nada pudo hacer frente al poderío ofensivo de este Vélez que no solo lleva tres victorias seguidas sino que hoy en día es uno de los equipos de mejor nivel en Argentina.
blemente y chocaran siempre con la seguirdad de Navarro dispuso la entrada de Jonathan Cristaldo y así pasar a jugar con tres delanteros. Minutos después del ingreso del joven delantero de Vélez se produjo una de las jugadas más discutidas. Prósperi le propició un planchazo al burrito Martínez en el área. Penal sin lugar a dudas, pero no era eso lo que reclamaban los jugadores de Argentinos. Los defensores visitantes creían que había existido un off-side en el ataque velezano. Es que en el centro previo a la falta de Prósperi, Zapata estaba adelantado, pero como no participo de la jugada el línea acertadamente no levantó el banderín.

